Factoring: cómo proteger tu crédito cedido ante el incumplimiento del deudor
- Aaron Rosas
- hace 1 hora
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Ceder una factura no es perder el control. Pero si no estructuras bien la operación, el incumplimiento del deudor puede dejarte sin herramientas de cobro eficaces.
El factoring es una herramienta financiera poderosa: permite a las empresas convertir sus cuentas por cobrar en liquidez inmediata. Sin embargo, cuando el deudor cedido no paga, muchos cedentes y empresas de factoring descubren tarde que su posición jurídica es más débil de lo que creían.
¿Qué dice la ley peruana?
La Ley N.° 29623 y su modificatoria mediante Decreto Legislativo N.° 1178 establecen el marco legal del factoring en el Perú. Una de sus herramientas centrales es la factura negociable, que al ser cedida e inscrita correctamente otorga mérito ejecutivo al factor, permitiéndole iniciar un proceso de ejecución sin necesidad de un juicio declarativo previo.
El problema: ese mérito ejecutivo solo opera si la factura fue correctamente emitida, notificada al deudor y no fue objeto de disconformidad oportuna. Un error en cualquiera de esos pasos puede invalidar la vía ejecutiva.
Los errores más frecuentes
No notificar formalmente la cesión al deudor cedido, lo que le permite alegar desconocimiento o pagar al cedente original.
No verificar que la factura negociable esté registrada en CAVALI antes de iniciar cualquier acción de cobro.
Confundir el factoring con descuento de facturas ordinarias, perdiendo las ventajas procesales que otorga la ley especial.
No contar con un acuerdo de llenado claro cuando la operación se respalda adicionalmente con un pagaré en blanco.
¿Qué hacer ante el incumplimiento?
La respuesta depende de cómo está estructurada la operación. Si la factura negociable está bien emitida y registrada, la vía ejecutiva es rápida y contundente. Si hay deficiencias en la cadena documental, puede ser necesario acudir a otras vías — incluyendo medidas cautelares previas al proceso principal — para asegurar el patrimonio del deudor antes de que lo transfiera o diluya.
En cualquier caso, actuar temprano marca la diferencia. Cada día de demora le da al deudor margen para reorganizar su patrimonio.
Una última consideración
El factoring bien estructurado es, en sí mismo, la mejor protección. Un estudio legal con experiencia en operaciones financieras puede revisar tus contratos antes de que surja el problema — no después.
¿Tienes una cartera de facturas cedidas con problemas de cobro? Contáctanos para una evaluación inicial.

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